Sinharaja es la última gran extensión de selva tropical primaria de tierras bajas que queda en Sri Lanka, un sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el húmedo suroeste de la isla. Esta caminata le adentra en ella a pie con un guía naturalista, por estrechos senderos bajo un dosel cerrado de árboles altos, donde el bosque es tan silencioso que se oye el canto de un ave mucho antes de verla.
La mañana comienza a las 6:00, cuando el bosque está en su momento de mayor actividad. Usted se encuentra con su naturalista en la entrada de la reserva y lo sigue entre la maleza. Buena parte de la caminata consiste en observar y escuchar: su guía identifica las aves endémicas de la selva por su canto y su vuelo, y le señala mariposas, lagartos, plantas raras y esa pequeña fauna junto a la que la mayoría de los visitantes pasa sin reparar.
Sinharaja es conocida por sus bandadas mixtas de aves, grupos dispersos de distintas especies que se desplazan juntas entre los árboles, y un buen naturalista sabrá decirle qué especies viajan en ellas a su paso. La reserva alberga también leopardos y otros mamíferos esquivos. Nunca se prometen avistamientos, pero su guía sabe dónde mirar, así que tenga los prismáticos y la cámara a mano.
La caminata incluye su guía naturalista y personal de apoyo, con refrigerios y barritas energéticas durante el recorrido. No se incluye el transporte hasta el inicio del sendero en la Reserva Forestal de Sinharaja, ni tampoco las comidas u otras bebidas, los gastos personales o las propinas, que son opcionales.
Los senderos suelen estar mojados y embarrados, así que lleve ropa cómoda y calzado de senderismo resistente que no le importe ensuciar, además de un sombrero de ala ancha o una gorra para los tramos abiertos. Cuente con encontrar sanguijuelas después de la lluvia; unos calcetines largos por encima del pantalón ayudan.






