Un safari en lancha motora por el río Madu en Balapitiya, en la costa suroeste de Sri Lanka, recorre un tramo de 40 km de agua salpicado de 64 pequeñas islas. El recorrido dura 1,5 horas y contempla una serie de paradas que abarcan la ecología del río, su artesanía y su historia. Antes de partir se entregan chalecos salvavidas y se ofrece una sesión informativa sobre salud y seguridad, junto con una introducción al propio río y a su importancia.
El río Madu alberga el mayor manglar que aún se conserva, hogar de varias especies de reptiles, peces y aves. Esta biodiversidad es la razón por la que el "Madu Ganga" está catalogado bajo la Convención Internacional de Ramsar sobre Humedales.
Aspectos destacados
- Madu River
- Kothduwa Purana Raja Maha Viharaya
- Cinnamon Island
- Satha Paha Doowa
- Criaderos de pesca de gambas Ja Kotu
- Cuevas de manglar en Kadolana
- La demostración Sekkuwa
- Talla tradicional de máscaras de Sri Lanka
- Terapia de peces
- Museo del barco
Extras
- Tarifa de entrada al templo budista: LKR 500 por persona, pagadera además del precio del recorrido.
- Tarifa de entrada a la terapia de peces: LKR 300 por persona, pagadera además del precio del recorrido.
Experiencia
Una de las paradas a lo largo del sinuoso río es el Kothduwa Purana Raja Maha Viharaya. Es el único templo situado en una isla del río sin ningún pueblo a su alrededor, y la única forma de acceder a él es en barco. La ruta también atraviesa una antigua zona de manglar de 915 hectáreas, compuesta por canales sombreados en forma de túnel y tramos abiertos y soleados. Aquí se alimentan anfibios, reptiles y aves, y los humedales son ideales para la observación de pájaros. Los cocodrilos habitan el río y a menudo son visibles desde la embarcación.
Cinnamon Island, conocida localmente como Kurundu Doowa, es una de las principales paradas culturales. Produce algunas de las mejores canelas de Ceilán, cortadas y procesadas por familias que las han cultivado durante generaciones, y se puede comprar fresca en la propia isla. Otra parada es la demostración Sekkuwa, en la que se prensa aceite de coco en un molino impulsado por bueyes, con la oportunidad de conversar con los artesanos mientras trabajan.
Más adelante, a orillas del agua, se encuentra un taller de talla de máscaras donde los artesanos trabajan con cinceles y mazos mientras el olor a madera recién cortada impregna el ambiente. Los humedales también cuentan con algunos balnearios de peces, donde se puede disfrutar de un masaje natural de pies de 15 minutos por un pequeño suplemento.
La embarcación hace escala en Satha Paha Doowa, la isla más pequeña del río Madu, cuyo nombre es objeto de varias historias locales; el santuario aquí está dedicado a Kataragama. Cerca se encuentran los criaderos de pesca de gambas Ja Kotu y las cuevas de manglar de Kadolana. El recorrido también incluye un museo del barco, con exposiciones que cubren la historia marítima de la zona.