Abierto por sus cuatro lados a la exuberante vegetación, el lujo, el entretenimiento y las oportunidades recreativas de la gran parcela, este hotel ofrece a sus huéspedes la oportunidad de disfrutar de la vegetación de los Montes Tauro, la belleza natural de los pinos, los campos de golf y los campos deportivos, todo ello enclavado en un lugar que garantiza unas vacaciones inolvidables. El aeropuerto de Antalya está a 30 kilómetros y los que lleguen en coche pueden dejarlo en el aparcamiento, lo que es especialmente práctico, ya que es mejor explorar la zona sobre cuatro ruedas. Ya sea que prefieran nadar en el mar (la playa está a 2 kilómetros del establecimiento) o en las aguas más tranquilas de la piscina al aire libre, los huéspedes encontrarán todo el sol, el agua y la diversión que necesitan.