Con vistas al Golfo de Omán, a 10 minutos en coche del centro de la ciudad, este espectacular establecimiento tiene su propia zona de playa privada y piscina al aire libre. Las amplias y luminosas habitaciones tienen un balcón con vistas a la ciudad y al mar Arábigo. Todas las habitaciones presentan una decoración sencilla y disponen de aire acondicionado, TV vía satélite y baño privado con secador de pelo. En el restaurante del hotel, los huéspedes pueden disfrutar de platos de la región mientras admiran las pintorescas vistas al mar. En los 2 bares de estilo inglés del establecimiento se sirven bebidas frías y refrescantes. Para aquellos que quieran mantenerse activos, el establecimiento cuenta con una pista de tenis. También se ofrece aparcamiento gratuito en este hotel.