El Centro de Notre Dame de Jerusalén ha sido recientemente renovado y ofrece cómodas habitaciones y suites con magníficas vistas de la Ciudad Vieja; restaurantes para todos los gustos, pero lo más importante de todo, los servicios que necesita para vivir una experiencia espiritual profunda durante su peregrinación. Para un cristiano, una visita a Tierra Santa es un encuentro con Cristo vivo, una oportunidad de seguir sus pasos. Significa aceptar la aventura de descubrir la presencia viva de Cristo, que espera a cada peregrino en los diferentes lugares donde vivió, predicó y sufrió por nuestra salvación. Le ofrece la oportunidad de conocer los principales lugares sagrados y la rica complejidad del pasado de esta tierra, en para comprender mejor sus desafíos actuales. La dirección y el personal están aquí para ayudarlo con todo lo que necesite para que su estancia sea especial e inolvidable.