Este hotel disfruta de un entorno impresionante, en medio de las delicias de Kissamos. A solo 30 metros de la playa, los huéspedes pueden disfrutar de románticos paseos y de un refrescante baño en las aguas cristalinas. A poca distancia, los huéspedes pueden disfrutar de las delicias de la bahía de Kissamos, donde hay una gran cantidad de tiendas y restaurantes. Con un exterior tradicional, este hotel se mezcla a la perfección con su entorno. Los huéspedes pueden disfrutar de un sueño reparador en las habitaciones del hotel, complementado con los suaves tonos naturales que caracterizan la decoración. El hotel ofrece a los huéspedes una serie de instalaciones que se adaptan a las necesidades de cada tipo de viajero. Incluso el viajero más exigente quedará impresionado por la comodidad y la conveniencia que ofrece.