Detrás de la fachada de Haussmann, el visitante se sumerge inmediatamente en una antigua casa comercial de pañuelos, donde se descubren los elementos típicos de la seda. Las 46 habitaciones presentan diferentes colores y hermosas molduras y cornisas, con el espíritu de una casa unifamiliar acogedora y contemporánea. Techos altos, ducha a ras de suelo, decoración retro y gráfica... todo ha sido diseñado para crear una sensación de confort. Las fotografías en blanco y negro que muestran la historia de los oficios del tejido y la costura, las bobinas de organza y las cintas de diferentes colores que adornan los pasillos prolongan el viaje. Las renovaciones de la fachada están actualmente en marcha. El hotel permanece abierto y ha hecho todos los arreglos necesarios para darle la bienvenida en las mejores condiciones.