El hotel cuenta con una de las ubicaciones más hermosas de la costa vasca, entre el impresionante campo de golf Chiberta, el agitado océano y el magnífico lago, a solo 300 metros de distancia. En este impresionante entorno, los clientes pueden disfrutar de una piscina cubierta y al aire libre, restaurantes y bares panorámicos y canchas de tenis. Las playas de arena y los paisajes verdes envuelven a los huéspedes en su misterio e inspiración. Para relajarse, el hotel ofrece, además de una piscina al aire libre, un spa y una piscina cubierta climatizada, una bañera de hidromasaje y una sauna, y para los más activos, lo más recomendable es hacer ejercicio en el gimnasio. El equipo de esteticistas recomienda encarecidamente los tratamientos faciales y corporales. Las habitaciones de diseño contemporáneo, perfectas para una estancia romántica o una visita con niños, ofrecen un alto nivel de confort y una vista panorámica del campo de golf. Están equipadas con TV, caja fuerte, minibar, caja fuerte, artículos de aseo y albornoces. El entorno excepcional no es más que una invitación a la variedad de actividades seductoras: vela, kayak, remo, esquí acuático y surf. También hay una ruta para correr y bicicletas de alquiler.