Este complejo está situado en una zona tranquila del lado norte de la playa Blanca de Boracay. Rodeado de naturaleza y paisajes pintorescos, los huéspedes encontrarán este hotel adecuado para cualquier ocasión, ya sea que viajen para una romántica luna de miel o unas vacaciones familiares. Las habitaciones están decoradas en un estilo tradicional filipino y ofrecen un ambiente confortable. A pesar de estar enclavados en un entorno tranquilo, los huéspedes se encuentran a poca distancia a pie de muchos restaurantes, tiendas y bares. El amable personal también puede organizar actividades de aventura, como paseos en barco torpedo, vela, buceo, golf y windsurf. El restaurante del hotel sirve una amplia variedad de platos locales e internacionales para satisfacer el apetito de los huéspedes. Una opción de alojamiento para hacer una escapada y apreciar la belleza natural de Boracay.