Ubicado en una antigua casa solariega que data del siglo XVIII y ha sido restaurada con maestría, este hotel ofrece una experiencia verdaderamente única en el centro de Osuna. Su impresionante fachada de estilo barroco es un fabuloso ejemplo de la arquitectura cortesana barroca, mientras que el gran patio interior y la encantadora capilla del siglo XVII transportan a sus huéspedes a la atmósfera de ese período mágico. Uno puede sentarse en el restaurante del hotel, probar su deliciosa cocina mediterránea, tomar un vino blanco frío e imaginar cómo era la vida para la clase alta en aquel entonces. El acogedor bar tradicional es una excelente opción para aquellos que necesitan un refrescante espresso o una bebida fría en los cálidos días de verano.