Ubicado en un edificio de diseño único y a solo 70 metros de la hermosa playa de Ponta Negra, la atracción más popular de la ciudad. Este hotel ofrece a sus huéspedes la posibilidad de elegir entre 42 habitaciones acogedoras y decoradas de forma individual con aire acondicionado, todas con baño privado y TV de pantalla plana. La piscina de la azotea ofrece una magnífica vista panorámica de la playa y es la manera perfecta de relajarse mientras se aloja cerca de las comodidades que ofrece este hotel. Los huéspedes pueden disfrutar de una comida abundante en el restaurante del hotel o de un almuerzo ligero en la cafetería del hotel. Si les apetece explorar los alrededores, hay varios restaurantes, tiendas tradicionales que ofrecen regalos y recuerdos hechos a mano, pequeños supermercados que venden productos locales y bares y discotecas.