Las acogedoras cabañas de piedra de este galardonado complejo hotelero son un verdadero lugar de paz, sencillez y una gran belleza natural. Construidas con tecnología biosostenible a partir de piedra y madera locales, y techos de pizarra de Cachemira, chimeneas de leña y accesorios de calidad, representan el siguiente paso para un turismo responsable con el medio ambiente. Cada uno tiene un campo magnético neutro que garantiza una noche de sueño reparador y los huéspedes sentirán inmediatamente su impacto. Renovado, recargado y revitalizado por el descanso, la paz y el hermoso entorno interior y exterior de cada cabaña. Y el entorno también ayuda: ubicado a lo largo de las interminables arenas plateadas, los huéspedes pueden explorar las 24 hectáreas de matorrales naturales de la propiedad del resort. Pueden darse un chapuzón en la piscina climatizada con energía solar o observar delfines e incluso pingüinos en las aguas cristalinas de esta tranquila y apartada bahía.