Con vistas al paseo marítimo y con fácil acceso a playas vírgenes de color turquesa, este establecimiento es la elección ideal de alojamiento tanto para quienes viajan por placer como por negocios. Las instalaciones están a pocos minutos del puerto de Long Beach, de un centro de convenciones y del impresionante puente Gerald Desmond. Los huéspedes pueden practicar numerosos deportes acuáticos en las playas cercanas, como esquí acuático, vela o kayak, y degustar deliciosas especialidades en la amplia oferta de restaurantes. Todas las suites del hotel son perfectas para una estancia prolongada, ya que tienen mucho espacio libre, una sala de estar, un dormitorio independiente y una cocina completamente equipada para que los huéspedes puedan preparar sus propios platos. Aquellos que lo deseen pueden hacer ejercicio en el gimnasio del hotel y, en temporada, relajarse en la piscina climatizada al aire libre. También hay una zona de barbacoa o pícnic para pasar un día divertido con toda la familia.