Con una ubicación privilegiada en el corazón de los Pirineos, este confortable establecimiento es un refugio del ajetreo y el bullicio de la ciudad. Rodeado de un impresionante paisaje montañoso, este encantador hotel está a solo unos pasos del mundialmente conocido «Camino de Santiago» y a menos de 5 minutos de las estaciones de esquí de Candanchú y Astún. Esta encantadora propiedad cuenta con una selección de habitaciones decoradas con buen gusto y con magníficas vistas de las montañas circundantes. Todas han sido decoradas por Vicente García Plana y cuentan con un ambiente encantador en el que relajarse por completo después de un ajetreado día de turismo. Las instalaciones del hotel incluyen una zona de spa totalmente equipada con tratamientos de belleza y masajes para rejuvenecer el cuerpo y la mente. El acogedor restaurante sirve una combinación perfecta de cocina tradicional pirenaica y toques modernos, todo ello para disfrutar de una experiencia culinaria inolvidable en los Pirineos.