Este hotel sitúa a sus huéspedes a solo 50 metros de la playa de arena y de las cálidas aguas del Mediterráneo. Diseñado alrededor de una fuente termal por el Dr. Joaquín Farnos Gauchia, el lugar ofrece todo lo necesario para restaurar el cuerpo y la mente. Además de las piscinas termales cubiertas y al aire libre, una de ellas con agua salada y una unidad de contracorriente, los huéspedes pueden disfrutar de masajes acuáticos, duchas de hidromasaje y duchas de garganta y duchas Vichy. Si eso no es suficiente, siempre pueden darse un capricho con un masaje y darse un chapuzón en la sala de vapor, el baño turco o la sauna finlandesa. Ahora lo único que queda para que el día sea perfecto es la deliciosa gastronomía que se sirve en el acogedor restaurante del hotel.