Este hotel, una base excelente para cualquier viajero interesado en la historia y la arqueología, ofrece fácil acceso a numerosos sitios notables, como los palacios minoicos de Knossos. La ciudad más grande de Creta, Iraklion, está a solo 22 kilómetros, por lo que los huéspedes pueden hacerse una idea de la animada vida de la población local. Otras opciones de entretenimiento en la zona son el Acuario de Gournes, que ofrece un encuentro cercano con la vida submarina de los mares griegos, o la meseta de Lassithi, con sus pueblos y molinos de viento tradicionales. Tras un día ajetreado, los viajeros pueden relajarse en el spa del hotel, darse un chapuzón en la piscina cubierta o disfrutar del baño turco. El restaurante principal, con interiores inspirados en los edificios venecianos del puerto de Heraclión, es el entorno perfecto para que los huéspedes disfruten de una deliciosa cena y de una inolvidable experiencia en el mar de Creta.