Esta moderna propiedad goza de una ubicación privilegiada para todos los visitantes del área metropolitana de Nueva York, a solo 5 km del aeropuerto internacional John F. Kennedy. Todos los que viajen por el aeropuerto pueden utilizar el servicio de traslado gratuito del hotel, lo que hace que coger ese vuelo temprano por la mañana sea muy fácil y cómodo. Los huéspedes que tengan algo de tiempo libre también pueden visitar el cercano hipódromo Aqueduct, a unos 4 km de distancia, donde se podían ver carreras increíbles durante el período principal de carreras, entre octubre y abril. Para los viajeros de negocios o turistas ocupados, el hotel puede ofrecer deliciosos platos en sus acogedores restaurantes, que no solo saciarán su apetito, sino que también jugarán con sus sentidos culinarios. El elegante bar es el lugar donde pueden disfrutar de una bebida fría después de comer o de un café fuerte por las tardes.