Rodeado de aguas cristalinas, bosques de pinos, pintorescos pueblos y yacimientos arqueológicos, este hotel es el destino de vacaciones perfecto para las familias que buscan relajarse. Ubicado en las playas de arena de la península de Casandra, ofrece una gran variedad de habitaciones, todas ellas a no más de 100 metros del mar. Todas están muy bien equipadas y vienen con una decoración que recuerda al estilo monástico, pero que se realza con una serie de características modernas. Los huéspedes pueden pasar sus días relajándose en las dos piscinas al aire libre o disfrutando de las cálidas aguas del mar Egeo. Pueden tomar un cóctel en el hermoso bar de la playa, que también ofrece el lugar perfecto para ver la puesta de sol por las noches. Los huéspedes más pequeños pueden relajarse en el parque infantil o en el club infantil, mientras sus padres se relajan con un masaje o juegan un partido amistoso en la cancha de tenis de tamaño completo.